Freddy Blanc Sperberg
Consejero Nacional Partido Republicano


Elegido ya el Presidente de la Cámara por un período sin relevancia, es dable atender a sucesos del proceso.

En efecto, en la previa se esperaba un triunfo de la oposición y la esperanza de un cambio en que llegarían al debate los temas que realmente importan a la ciudadanía. Durante la votación se esperaba un cambio en la actitud de los Honorables del bloque, cuya única gestión esperada era votar por el candidato de la oposición (aunque siendo DC ese concepto es relativo). Elegido ya el Presidente se esperaba un cambio en las acciones y reacciones de los intervinientes, a través de buenos argumentos que justificaran cada uno de sus actos.

A la luz los contubernios del proceso, podemos ver que nada cambió. De verdad, un triste espectáculo.

Para el gobierno los temas de la ciudadanía no son prioridad y, a pesar del discurso del elegido, nada asegura que tomarán el rol que Chile necesita.

Los Honorables volvieron a improvisar y, a última hora, ChileVamos y el PDG se complican y fallan en una “estrategia” fracasada más, que se suma a los fracasos históricos del sector.

Los argumentos dados, por los actores, en vez de aquietar aguas provocaron exactamente todo lo contrario.

Está claro también que el PDG no era ni virgen ni puro. Lo prometido quedó sólo en un discurso de entrada confirmando que no basta ser amigos y críticos de lo establecido para “ser bueno”, aunque muchos de ellos lo sean, y se suman a quienes pretendían desplazar.

Como la prometida alegría, el cambio tampoco llegó.

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