Osvaldo Rivera Riffo
Presidente
Fundación Voz Nacional


En las horas difíciles es cuando se pone a prueba el temple de los líderes. Sin duda atravesamos por un periodo político convulso donde las posiciones se hacen cada vez más irreconciliables y no podría ser de otra manera ya que desde hace muchos años se viene polarizando al país frente a la discusión de dos modelos de sociedad completamente distintos, donde no es posible la convergencia en los temas de interés social político y económico para la inmensa mayoría del país.

De no ser así, los poderes internacionales que han tomado a Chile como laboratorio experimental no estarían haciendo los llamados que hacen e invitando a “expertos internacionales a sujetar el proyecto experimental que naufraga” Tampoco pasan desapercibidas las declaraciones del grupo de Puebla desconociendo la voluntad del Pueblo de Chile y menos las amenazas del partido socialista chileno que ante su escuálida votación y superados por el PC se quiere poner a tono y sostiene:

Como el problema  se ha radicado en las élites políticas y económicas en que las  primeras luchan denodadamente por mantener las cuotas de poder que ellos mismo se han auto asignado, no solo desde la forma fraudulenta en que han ejercido las facultades legislativas y ejecutivas sino que además burlando descaradamente la soberanía nacional de donde emana el poder político .Y lo que es peor, trasgrediendo la Constitución de la República y ahí vemos al Partido Socialista sacando viejas monsergas de la lucha de clases, sin pensar siquiera que esa teoría murió hace mucho justamente por la enorme movilidad social que permitió la tan denostada constitución que quieren cambiar.

Las élites económicas, bajo la misma lógica de mantener el poder reparten a diestra y siniestra recursos para sostener mediante apoyos políticos, normas que les permitan seguir acumulando riqueza sin importar el beneficio que ello le acarrea al pueblo. Es que de acuerdo al modelito el Ser humano solo importa como número, es sólo viable como consumidor y así estadísticamente lo tratan.

Quedó demostrado en la reciente elección de consejeros constitucionales en que más de dos millones de personas anularon el voto como respuesta de rechazo a la partitocracia imperante, al engaño sistemático de las cúpulas políticas y a la mentira como denominador común de toda acción pública. Pero por sobre todo a los métodos corruptos que cruzan todo el espectro del zoológico político.

Pero no trepidaron los empresarios en salir en ayuda de la mentira, organizando a través de su centro de operaciones llamado CEP, un seminario de diagnóstico de los resultados electorales por cierto con “base científica” a 24 hrs. del proceso. Demostrando como conclusión, y no otra, que el voto nulo “era un voto desinformado y confuso que al no saber qué hacer marcó varias preferencias” Semejante barbaridad y falta de rigor fue acuñado en el centro motor del pensamiento empresarial, como ayuda justificadora para explicar el fracaso de los políticos en sus diferentes expresiones, todas bajo el diabólico símbolo del progresismo. Pero vaya coincidencia desde ese momento todas las fuentes comunicacionales repiten como enajenados mentales, que sin duda lo son, el mantra ideado por el CEP para tapar su fracaso.

Pero hay algo más, un empresario perdedor y muy dolido ha declarado que ayudó financieramente a varios candidatos al consejo constituyente y ha reconocido que lo viene haciendo desde hace mucho, apadrinando a diferentes políticos con modestas ayudas económicas, dentro de lo permitido por la ley de financiamiento político y controlada por el Servel. Políticos que aprobaron la vergonzosa ley de paridad por la cual a él lo dejaron fuera con 75 mil votos y eligieron a una mujer con 9.000 escuálidas preferencias . Lo mismo ocurrió con la presidenta del engendro piñerista llamado Evopoli, que a nivel nacional no superó los 400 mil votos pero que por “paridad” fue electa,declaró: “encuentro inconcebible que exista en Chile más de un 30 % de pensamiento de derecha”. Pero se equivocó la progresista, somos sin duda  más del 60%.

Así las cosas el resultado ampliamente conocido fue de fracaso en fracaso. El gobierno pierde por segunda vez en menos de un año su amañado programático y ya con la chatarra hecha añicos por la voluntad del Pueblo, insisten en no borrar ni una coma de lo que les queda de las ideas refundacionales y seguir adelante destruyendo Isapres, pensiones, educación y, por cierto, desde hacienda intentar hipotecar al máximo los recursos nacionales en programas que solo reportan “utilidades” políticas, mediáticas, pero que provocarán un forado que impactará en el corazón de la clase media.

Por eso sostengo que el temple político de los liderazgos se muestra con claridad en los momentos de profunda crisis. Es aquí donde se cifra la esperanza de un pueblo agobiado que intenta recuperar la confianza depositándola en quienes bajo el eslogan del “sentido común” han recorrido el país buscando el apoyo necesario para “defenderlos” del agobio y la inseguridad de todo tipo. Pues bien, la ciudadanía atemorizada por su futuro confió en ellos otorgándoles una mayoría arrolladora 23 consejeros de 50, alcanzando por sí solos el poder  de veto dentro del Consejo.

Sin embargo, se ha sabido por propias declaraciones de sus dirigentes que están dispuestos al diálogo y a transar posiciones con el fin de obtener un buena presentación del libreto constitucional. Entonces, cabe preguntarse ¿cuál es el ADN verdadero de dichos dirigentes? el de su origen partidario que hoy cruza la desventura de su traición o el ADN de la confianza del patriotismo, del respeto a la voluntad soberana que les dio su apoyo. Aquí no hay “zapato chino” como dicen algunos comentaristas. Aquí solo cabe consecuencia política y responder fielmente a lo que dicen defender.

Si cometen la torpeza de caer en el juego de la componenda se habrá cumplido con los dichos del jefe de bancada UDI, un señor de apellido Ramírez, quien sostiene en otros términos  que el PR se terminará  rindiendo a ellos y caminarán bajo su égida. ¿Será posible tal aberración? .Por eso insisto, los líderes miden su temple en los momentos difíciles y si tienen agallas, en vez de transar deben ofrecer sangre, lágrimas y sudor para erradicar el mal que azota a Chile. Solo así podrán coronarse con la victoria y todos les rendiremos tributo al vencedor.

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